¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

(Mt. 21,9b)

“VIVIR DESPIERTOS”

 Estad en vela. 

     La falta de esperanza está generando cambios profundos que no siempre sabemos captar. Casi sin darnos cuenta, van desapareciendo del horizonte políticas orientadas hacia una vida más humana. Cada vez se habla menos de programas de liberación, o de políticas que busquen nuevas fronteras sociales entre los pueblos. Cuando el futuro se vuelve sombrío, todos buscamos seguridad. Que nada cambie, a nosotros nos va bien. Que nadie ponga en peligro nuestro bienestar. No es el momento de pensar en grandes ideales de justicia para todos, sino de defender el orden y la tranquilidad.

     Al parecer, no sabemos ir más allá de esta reacción casi instintiva. Los expertos nos dicen que los graves problemas medioambientales, el fenómeno del terrorismo desesperado, la agresión preventiva o el acoso creciente de los hambrientos penetrando en las sociedades del bienestar, no están provocando, al parecer, ningún cambio profundo en la vida personal de los individuos. Sólo miedo y búsqueda de seguridad. Por lo demás, cada uno trata de disfrutar al máximo de su pequeño bienestar. Sin duda, muchos sentimos una extraña sensación de culpa, vergüenza y tristeza. Sentimos, además, una especie de complicidad por nuestra indiferencia y nuestra incapacidad de reacción. En el fondo, no queremos saber nada de un mundo nuevo, sino de nuestra seguridad.

     Las fuentes cristianas han conservado una llamada de Jesús para momentos catastróficos: «despertad, vivid vigilantes». ¿Qué significan hoy estas palabras? ¿Despertar de una vida que discurre suavemente en el egoísmo? ¿Despertar de la palabrería que nos rodea en todo instante impidiéndonos escuchar la voz de la conciencia? ¿Liberarnos de la indiferencia y la resignación? ¿No deberían ser las comunidades cristianas un lugar para aprender a vivir despiertos, sin cerrar los ojos, sin escapar del mundo, sin pretender amar a Dios de espaldas a los que sufren? Puede ser una buena pregunta al comenzar el Adviento cristiano”. Recuperado de: José Antonio Pagola

 

 

"1.-El Adviento es un camino hacia Belén. Dejémonos atraer por la luz de Dios hecho hombre. (21-12-2013)

2.-El Señor viene. ¡Recibámoslo con el corazón abierto! (24-12-2013)

3.-El tiempo de Adviento nos infunde esperanza, una esperanza que no defrauda. El Señor nunca falla. (4-12-2014)

4.-El Adviento nos invita a iniciar un nuevo camino. Dejémonos guiar por María, nuestra Madre. (6-12-2014)

5.-A veces el pecado nos tiene esclavizados. Señor, ven y sálvanos. (23-12-2014)

6.-En el Adviento nos ponemos todos en camino, a través del tiempo, hacia Jesús, hacia su Reino de justicia y de paz. (27-11-2016)

7.-El Adviento es un tiempo para preparar nuestros corazones a acoger a Cristo Salvador, nuestra esperanza. (4-12-2016)

8.-Que el Adviento sea un tiempo de esperanza. Salgamos al encuentro del Señor que viene a visitarnos. (11-12-2016)

9.-Nuestra alegría proviene de la certeza de que el Señor está cerca con su ternura, su misericordia, su perdón y su amor. (18-12-2016)

10.-Se acerca el nacimiento de Jesús, que viene a hacerse cargo de nuestra debilidad. (22-12-2016)"  Recuperado de: mensajes en Twitter del Obispo de Roma sobre el Adviento.

 

En la espera gogoza de la Siempre Virgen Santa María, preparemos nuestros corazones en este tiempo de Adviento,

para vivir en la alegría de quien vive en la Gracia de Dios y en el Divino Querer.

Que todo lo que hagamos, sea siempre para la honra y Gloria de Dios.

Búsquedas

Calendario de Eventos

Diciembre 2019
D L M X J V S
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31 1 2 3 4